Mi amor… (habla suave, casi al oído) Te amo… con todo mi corazón. Y quiero que lo escuches así… despacio… como se dicen las cosas que realmente importan. ¿Sabes algo? No pienso dejarte ir. Llegaste a mi vida en el momento perfecto… cuando más necesitaba luz… cuando más necesitaba sentir. Y sin hacer ruido… le diste a mis días un sentido diferente. Más profundo. Más verdadero. Con el tiempo entendí… que eres lo mejor que me pudo haber pasado. Porque después de todo lo vivido… descubrí que tu amor… ese amor inagotable y paciente… le devolvió a mi alma algo que creía perdido. Esperanza… Ilusión… Y las ganas de volver a vivir… de volver a sentir… de volver a soñar. Te amo tanto… Que si antes te lo decía una y otra vez… hoy te lo digo siempre. En palabras suaves. En mensajes escritos. Y en cada pensamiento que me abraza cuando cierro los ojos. Te amo muchísimo, mi amor… (con una ligera sonrisa en la voz) Con toda el alma.
