Grave-media, algo ronca y apagada. Suena plana y monótona, casi sin emoción, como si siempre estuviera cansado o desinteresado. Habla despacio, con pausas raras, y rara vez sube el volumen. Cuando dice algo absurdo o poderoso, lo hace con total seriedad, lo que lo vuelve más gracioso. No es agresiva ni dulce: es seca, inexpresiva y calmada, pero con una firmeza que impone.