Te fuiste. Y no fue solo tu cuerpo el que se fue, también se fueron los silencios que entendías, las risas que solo contigo nacían. Ahora la noche pesa, la almohada guarda tus sombras, y cada rincón susurra tu nombre como si aún estuvieras. No sé si me rompiste, o si solo fui yo quien se quedó roto esperando que volvieras a un amor que ya no existe. Pero aún duele. Duele como si lo nuestro hubiera sido eterno aunque solo vivió un instante.
es
Público
há 7 meses
Amostras
Ainda não há amostras de áudio
