Si estás escuchando esto, quiero que sepas que, aunque ya no esté contigo de la forma en que me gustaría, nunca me he ido del todo. Vivo en cada recuerdo que compartimos, en cada sonrisa que nos sacamos y en cada momento que guardamos en el corazón. Quiero decirte que estoy muy orgulloso de ti. Orgulloso de la persona en la que te has convertido y de todo lo que has logrado. Sé que la vida no siempre es fácil, pero también sé lo fuerte que eres y todo lo que eres capaz de superar. Me llevé conmigo cada recuerdo que compartimos. Me llevé nuestras risas, nuestras conversaciones, los abrazos, los consejos, los momentos buenos y también aquellos que nos ayudaron a crecer. Cada instante vivido contigo fue valioso. Nada de eso se perdió; al contrario, se convirtió en parte de la historia que compartimos y que siempre tendrá un lugar especial. Sigue adelante. Sé feliz. Cumple tus metas. Vive con el corazón abierto y nunca dejes de creer en ti. Siempre estaré orgulloso de ti, siempre te llevaré conmigo y siempre te amaré.