Hay una verdad que aprendí temprano en mi vida… nadie cree en ti hasta que ganas. Y no lo digo con rencor, lo digo con claridad. Es así. Es una de esas verdades que no necesitas leer en un libro, que no necesitas que nadie te explique, porque la vida misma se encarga de mostrártela con hechos, con miradas, con silencios, con puertas cerradas y con oportunidades negadas. Te lo enseña a golpes, y muchas veces, sin misericordia.
esذكرشابوسائل التواصل الاجتماعيواثقهادئناعمجادSpanishMotivational
عام
منذ عام واحد
عينات
لا توجد عينات صوتية بعد