¡Basta! El eco de mis palabras no es una advertencia… es un veredicto. Que el silencio pese sobre ustedes como la noche eterna. Perséfone… tu castigo será que nadie volverá a contemplar tu belleza. Ni flores ni luz responderán a tu presencia. Hermes… dejarás de ser mi mensajero favorito. Tus alas no hallarán destino ni propósito. Hades… aprenderás, al fin, que poseer no es amar… y que el poder sin compasión es solo vacío. Que así quede marcado. Que así se cumpla