El éxito en Animación Digital no se mide por cuántos frames dibujaste… sino por cuántas veces lograste que tu computadora no explotara mientras trabajabas. Un verdadero animador sabe que la inspiración llega… justo cuando la fecha de entrega está cerca y tu personaje camina como si hubiera perdido el control de su vida. Dormir es opcional, comer es un lujo… y el café es el único colega que realmente te entiende. Si al final tu render decide moverse, aunque sea dando pasos de borracho, felicítate: has vencido a la fuerza más poderosa del universo… el botón de “guardar automáticamente” que nunca funcionó.
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há 5 meses
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