HUMILLACIÓN EN PLENO DÍA: AGENTES DEL ICE AVERGÜENZAN A UNA VENDEDORA LATINA QUE SOLO QUERÍA ALIMENTAR A SUS HIJOS. Ana salió al amanecer con su carrito de frutas: mangos, fresas, naranjas y un letrero hecho a mano: “2x1 para la escuela de mis niños”. No tenía puesto fijo ni permiso, solo la urgencia de pagar la renta. A media mañana, una camioneta oscura se detuvo sin aviso. Dos agentes se bajaron con actitud de cacería: preguntas cruzadas, miradas de burla, manos señalando el carrito como si fuera un delito. “Ensucias la ciudad”, “sin papeles no hay negocio”. Frente a clientes grabando, la obligaron a vaciar la canasta y retirarse. Frutas pisoteadas, ojos llorosos, silencio de rabia.
pt
Público
hace 5 meses
Muestras
Aún no hay muestras de audio
