No fui invitada a la boda de mi hermana. Ni un mensaje, ni un correo, ni un “espero que estés bien”. Nada. Lo curioso es que cuando la noticia de mi boda salió en las portadas con titulares como “El magnate de la moda callejera se casa con la reina emergente del diseño independiente”, mi teléfono no paró de sonar. Mamá, papá… incluso Sofía, todos llamando. De repente recordaron que yo existía. Es gracioso, ¿verdad? No me querían en la boda de ella, pero ahora sí querían ser parte de la mía. Antes de seguir, si estás disfrutando de esta historia, dale like y suscríbete. Créeme, ayuda más de lo que imaginas.
esWeiblichMittleren AltersSoziale MedienErzählungProfessionellSelbstbewusstRuhigSanftSpanish
Öffentlich
vor 3 Monaten
Proben
Es gibt noch keine Hörproben
