Cuando aprendemos a jugar en la línea, casi todos cometemos el mismo error: obsesionarnos con matar al rival. Pensamos que si conseguimos una kill, ya tenemos el carril ganado. Pero si te fijas en los mejores jugadores del mundo, vas a notar algo distinto: ellos dominan las partidas controlando los súbditos. Sí, suena raro, pero controlar las oleadas es una de las claves para tener ventaja en cada situación. Por eso, en este video, te voy a enseñar las tres tácticas esenciales para controlar la oleada como un pro: el empuje rápido, el empuje lento y la congelación. Y no solo te voy a explicar cómo se hacen, sino cuándo usarlas… y lo más importante: cuándo evitarlas. Porque, créeme, cada una tiene su desventaja. Empecemos con el **empuje rápido**. El nombre lo dice todo: se trata de empujar la oleada lo más rápido posible hacia la torre enemiga. Es simple, sí… pero muy poderoso si se usa bien. Hay dos casos en los que quieres hacer un empujé rapido, el primero es cuando quieres la oleada en la torre de tus rivales por cualquier razón
