Sabia que? En San Antonio existe un cruce ferroviario marcado por una tragedia: décadas atrás, un autobús escolar se detuvo sobre las vías… y un tren lo embistió de lleno, matando a todos los niños dentro. Desde entonces, algo inexplicable ocurre en ese lugar. Los conductores que se detienen en las vías aseguran sentir cómo su coche se mueve solo, empujado hacia adelante hasta quedar fuera de peligro. Lo inquietante es que, al revisar el vehículo, muchos encuentran pequeñas huellas de manos marcadas en el polvo de la parte trasera, como si los niños siguieran allí, protegiendo a cualquiera que se detenga. Algunos investigadores intentaron burlarse de la leyenda pintando sus autos para que no quedara rastro… pero el resultado fue peor: aseguran haber escuchado risas infantiles en el interior del coche y haber visto, en el retrovisor, siluetas pequeñas sentadas en el asiento trasero. Nadie sabe si esas almas realmente protegen… o si están condenadas a repetir para siempre la última noche de sus vidas.
