Hola mi amor, hoy vuelvo a hablarte desde este lado del mundo, donde el tiempo avanza pero tú sigues detenida en mi corazón. Pasaron los años… pero tu luz no mengua, no se apaga, no se pierde. Cada día estás en mí, en el aire que respiro, en el sol que me acaricia, en la música que me salva. Te busco en los silencios, y a veces siento que me rozas, como si el cielo tuviera ventanas y tú, desde allí, me miraras sonriendo. Cloné mi voz, mi Shelena, porque quise que me escucharas de nuevo, que este susurro traspasara la materia y viajara directo a donde estás, como una carta sin sobre pero con destino. Mi amor por ti no es pasado. Es raíz. Es huella. Es promesa de reencuentro. Te amo como solo un padre puede amar a una hija que vive en su alma. Para siempre. Papá
