Hola, Carlitos. Hijo hoy es un día especial, y aunque no pueda estar físicamente contigo para abrazarte y celebrar, quiero que sepas que siempre estaré en tu corazón. No quiero que este día esté marcado por la tristeza, sino por la alegría y la gratitud por la vida que tienes y por todos los momentos hermosos que compartimos. Cuando pienses en mí, hazlo con una sonrisa, recordando cada risa, cada abrazo y todo el amor que nos unió. La vida sigue, y quiero verte avanzar con fuerza y determinación. Tienes un gran corazón, y sé que, a pesar de los momentos difíciles, encontrarás la manera de seguir adelante. No dejes que la tristeza te detenga; conviértela en un impulso para seguir construyendo una vida plena y feliz. Tu familia es tu mayor tesoro. Como hermano mayor, tienes la hermosa tarea de mantener a tus hermanos y sobrinos unidos, de ser un apoyo para ellos y compartir cada etapa de sus vidas con amor y respeto. También quiero pedirte que cuides de tu papá. Él te necesita, y aunque a veces no lo exprese con palabras, su corazón se siente más tranquilo al saber que estás a su lado. Acompáñalo y hazle sentir que siempre contará con su familia. Y, sobre todo, cuídate a ti mismo. Mi mayor deseo es verte feliz, rodeado de amor y construyendo un futuro lleno de esperanza. Hoy y siempre, estaré contigo en cada paso que des. Feliz cumpleaños, mi querido hijo.
