Un día la comida se volvió invisible. Nadie sabe cómo pasó. Nadie lo vio venir. “Seguía ahí”, decían los científicos. Los nutrientes, las calorías, todo eso seguía. Pero no se veía. No tenía olor, ni sonido,ni gusto. Los platos quedaron vacíos, aunque seguían llenos. Las bocas se abrían, pero ya no sentían nada. Para no volverse locos, la gente empezó a fingir. Masticaban el aire y decían: “¡qué sabroso!”, aunque no sabían a qué. Hacían ruido al comer e inventaban recetas, que jamás probaron.
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há 9 meses
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