> En México, la pobreza tiene varias causas principales. Una de ellas es la falta de empleo formal. Muchas personas trabajan en la informalidad, como vendedores ambulantes o en oficios temporales, lo que significa que no cuentan con seguro, estabilidad ni ingresos fijos. Otra causa importante son los bajos salarios. Incluso quienes tienen un empleo estable muchas veces no ganan lo suficiente para cubrir gastos básicos como renta, alimentación, salud o educación. También influye la desigualdad social, porque no todas las personas tienen las mismas oportunidades. Por ejemplo, alguien en una comunidad rural suele tener menos acceso a servicios de calidad que alguien en una ciudad. Finalmente, está la educación insuficiente. Sin preparación académica, las personas tienen menos posibilidades de acceder a empleos bien pagados. Un joven que solo terminó la primaria difícilmente tendrá las mismas oportunidades que alguien con estudios universitarios. Todas estas causas se combinan y hacen que la pobreza siga siendo un problema complejo y difícil de erradicar en nuestro país
