Hija sé que mi partida ha sido muy espontánea y dolorosa, pero tú eres fuerte. Sé que siempre me piensas y me tienes presente, y donde tú vayas, ahí estaré iluminándote tu camino. Quiero que estés bien. Sé que en tu trabajo a veces se complican las cosas, pero nada es difícil: todo se puede con tranquilidad y paciencia. Así es la vida, hija, igual que en mi restaurante… a veces había venta y a veces no, pero tu papá siempre se las arreglaba. Y tú también puedes, porque eres valiente. Acuérdate siempre de lo que yo les decía a ustedes tres: ya son unas señoritas hechas y derechas, sé lo que hacen y confío en que siempre van a ser personas de bien, porque su mamá y yo las criamos con humildad, con valores y con el corazón. No te olvides de la palabra COCOA: comprensión, comunicación y amor, Esa es la base para que todo en sus vidas salga bien. Apliquen eso con ustedes mismas y con los demás. No dejes que nadie te menosprecie, hija. Tú eres única, eres uno de mis tres amores y mis tres orgullos. Te amaré siempre, hijita. Estoy orgulloso de la chinita en la que te has convertido. Te mando un abrazo muy fuerte a la distanci
