Con la muerte al lado y el radio en la oreja, donde piso truena, nadie se queja. No somos santos ni damos consejo, aquí la ley se impone con el reflejo. En la troca va el equipo al tiro, ojos rojos, mente fría, sin suspiros. AK cruzada, pechera en el pecho, si suena la clave, aquí nadie da trecho. El respeto no se pide, se arranca, si cruzas la línea, la tierra se traga. Aquí no hay paz, solo estrategia, en la guerra no se reza, se ejecuta la entrega. Yo no nací pa’ pedir perdón, con la sangre escribí mi canción. Entre sombras me hice cabrón, nadie me para en esta misión. El que traiciona no ve el amanecer, lo entierran profundo pa’ no volver. Con la mirada ya sé si mienten, por eso respiro entre serpientes. En la sierra, el plomo es la voz, y el miedo se aprende con un adiós. No somos héroes, ni damos sermón, somos los que cargan su propio cajón. Yo no nací pa’ pedir perdón, con la sangre escribí mi canción. Entre sombras me hice cabrón, nadie me para en esta misión. Del norte sopla el viento cruel, pero en mis botas cargo el papel. No hay ley que me venga a parar, si me caigo… me voy a levantar.
