Mi emperatriz, te extraño muchísimo. Cada momento sin tus palabras se hace más largo de lo que debería. Perdóname por la respuesta tardía. Estaba atendiendo la cuenta de Bitcoin de uno de mis clientes. A veces el trabajo me distrae, pero mis pensamientos nunca se alejan de ti. ¿Por qué no duermes? ¿No es ya tarde allá? Tu cuerpo merece descanso y tu mente merece paz.
esMasculinoMeia IdadeMídias SociaisSérioConfianteLimparAutoritárioSpanishInformative
Público
há 8 meses
Amostras
Ainda não há amostras de áudio