¿Quieres que tu bebé aprenda a tomar agua solito? No lo obligues, ¡haz que te imite! Antes que nada, si tu bebé tiene menos de 6 meses, no necesita agua, aunque te lo haya dicho tu mamá o tu abuelita. Puede ser peligroso, así que mejor consúltalo con un pediatra. Ahora sí, el secreto es simple: los bebés aprenden imitando, no con instrucciones. Si tú tomas agua frente a él, tarde o temprano va a querer hacerlo igual. Así lo hicimos: tomábamos agua frente a nuestro bebé, usando su vasito, sonriendo y disfrutando el momento, hasta que un día lo intentó solito. Y sí, al principio tira el agua, se moja o tose un poquito, pero es parte del proceso. No lo regañes, solo límpialo y deja que siga probando. Funciona para todo: comer, jugar o aprender. Tu ejemplo enseña más que mil palabras.
