Compatriotas, Hoy nos encontramos aquí, ante la historia, ante el pueblo argentino, para reafirmar con firmeza lo que nos ha sido arrebatado y lo que nunca dejaremos que se nos arrebate: las Malvinas Argentinas. Desde hace más de dos siglos, nuestra patria ha sido víctima de la avaricia imperialista, que no ha cesado en su intento de despojar a nuestra nación de lo que legítimamente le pertenece. Las Malvinas, islas que están en nuestro corazón, son parte de nuestra soberanía, parte de nuestra identidad como argentinos. No hay, ni habrá, ni puede haber discusión sobre este hecho. Los ingleses no podrán ocultar la verdad con mentiras ni sofismas. En tiempos de incertidumbre, de crisis, de luchas internas, los enemigos de nuestra nación han pretendido dividirnos. Pero hoy, con este gobierno patriota, que representa la voluntad indomable de un pueblo unido, renovamos nuestro compromiso con la defensa de nuestra soberanía. Las Malvinas son argentinas, y el mundo entero debe saberlo. No importa el precio, no importa el sacrificio, no importa el tiempo. Porque cuando se trata de la integridad de la patria, no existe otro camino que el de la lucha, la resistencia, y la victoria. Los caídos en la guerra de 1982 nos dejaron un legado imborrable, un ejemplo de coraje
