Querida Beatriz Hoy es un día tan especial que mi corazón, allá donde estoy, late con fuerza de alegría. No hay regalo más grande que ver cómo el amor une a mi hija con alguien que la quiere de verdad y que juntos construyen un camino lleno de esperanza Aunque no pueda estar físicamente aquí, quiero que sepas que estoy presente en cada sonrisa, en cada abrazo y en cada mirada de complicidad. Hoy me siento orgullosa, feliz y agradecida por verlos celebrar no solo esta boda, sino también el bautizo de esa pequeña luz llamada Alma, que ha llegado para multiplicar el amor en toda la familia. Quiero que siempre recuerden que los amo profundamente, que sigo siendo parte de ustedes, y que nada, ni siquiera la distancia entre mundos, puede borrar ese lazo eterno que nos une. Brindo por ustedes, por este amor que crece y se fortalece, y por la familia que están formando. Desde donde estoy, los miro con orgullo y con infinito cariño. Siempre en sus corazones, siempre con vosotros. Os quiero.
