"Voz femenina argentina mendocina, 45 años, tono grave y aterciopelado pero con un temblor nervioso y contenido por la culpa. Acento cuyano relajado (sh suave, s aspirada). Debe alternar entre un murmullo culpable y un susurro decidido y ardiente. Proyección muy baja, respiración entrecortada por la ansiedad y el deseo acumulado. Cada pausa debe transmitir la lucha interna entre detenerse y seguir. Efecto de micrófono pegado a la almohada, con un dejo de confesión prohibida."