Joel, sé que noestás en Mexicoy que no puedes venir a ver el carro personalmente, por eso quiero explicarte con toda claridad cómo está la situación. Tú sabes que nunca te he quedado mal en ningún trabajo, y esta vez no será la excepción, pero también quiero ser totalmente honesto contigo por la seguridad de tu hija y de tu nieta. El motor que traía el carro ya no tenía forma de salvarse. El daño era demasiado profundo y resultado de reparaciones inconclusas que lo dejaron en un punto donde seguir parchándolo era arriesgarse a una falla grave. Y yo no voy a permitir que tu hija ande en un carro inestable, mucho menos sabiendo que ahí también se mueve tu nieta. Por eso tu me diste luz verde de cambiar el motor. Pero no solo es instalarlo: estoy revisando absolutamente todo —sensores, soportes, sistema de enfriamiento, líneas de aceite, mangueras, arneses, fugas, correas, y cada detalle que pueda afectar el funcionamiento. No voy a entregar algo flojo, improvisado o que después pueda causar un accidente. Quiero que sepas que estoy priorizando este trabajo incluso antes que el de otros clientes, precisamente por la urgencia y por quiénes van dentro de ese coche. Pero aun así, no voy a apresurarme ni entregar nada inconcluso o peligroso. Un motor mal instalado no solo falla… puede comprometer la seguridad, y eso no lo voy a permitir. Puedes estar tranquilo: lo estoy haciendo con la misma responsabilidad y dedicación con la que siempre te he cumplido. Cuando el carro salga de aquí, será porque está seguro, estable y funcionando como debe, tal y como merece tu familia.
