Todo lo que amas, lo vas a perder algún día. Pero amar algo es aceptar lo inevitable: que algún día te romperá el maldito corazón. Y aun así, lo hacemos de todos modos. Porque es lo mejor. La vida es mejor con ellos. Así que, para mí, eso lo hace más hermoso. El decir: '¿Sabes qué? Si me rompes el maldito corazón... habrá valido la pena. Habrá valido la pena'.