“Señora… de verdad disculpe que la llame así de la nada. No quiero incomodarla, solo quería decirle algo que me nació. Su hija es una mujer increíble. No solo por lo que ha logrado, sino por cómo es… por su forma de hablar, de tratar a la gente, por la calma que transmite. Eso no se aprende solo en la vida, eso viene de casa. Y sinceramente quería felicitarla a usted. Porque criar a alguien así no es casualidad. Se nota que hubo valores, paciencia y mucho cariño detrás.”