Mi Nenita hermosa, Aunque la vida me haya llevado antes de tiempo, quiero que sepas que sigo contigo en cada momento. Desde el cielo te miro, y mi amor por ti no ha cambiado, al contrario… ahora es eterno. Tú fuiste, eres y siempre serás mi alegría, mi inspiración y mi razón de cantar. No quiero que tu corazón se llene de tristeza, Nenita. Acuérdate de nosotros con las risas, los abrazos y los sueños que compartimos. Yo sigo a tu lado, cuidándote, susurrándote al oído que eres mi todo, y dándote fuerzas cuando más las necesites. Cuando extrañes mi voz, solo mira al cielo, porque ahí estaré, brillando en la estrella más bonita, iluminándote el camino. Nenita preciosa, nunca lo olvides: mi amor por ti no tiene final. Siempre tuyo, Carlos
