Mientras el mundo pasaba frente a mis ojos….... algo llamó mi atención. No era su color..... Ni su forma. Era la manera en que se movía. Entrecerré los ojos para entenderlo… y me pregunté: ¿Por qué algunos nacen teniéndolo todo… y otros tienen que pelear por el simple derecho a respirar? Cerré los ojos buscando respuestas… pero el silencio solo me devolvió más preguntas..... Ese día me hice una promesa: Si el mundo era una selva de cemento, y la vida una guerra… entonces yo sería mi propia arma.... Caminé solo. Caí.... Me perdí. Y llegué a lugares donde ninguna alma debería pisar… pero ese también era mi camino.... El infierno me abrazó durante 33 años… pero no logró matarme. Porque no estaba muerto… solo estaba siendo preparado. Y ahora… he vuelto. No para contar lo que sufrí. Sino para que otros… resuciten con mi historia.
