Hoy cumples 14 años… ¡qué rápido ha pasado el tiempo! Parece que fue ayer cuando te tenía en mis brazos por primera vez, tan pequeño, tan lleno de vida, y ahora te veo crecer, convertirte en un joven increíble, lleno de sueños, energía y un corazón enorme. No hay palabras que alcancen para describir lo orgullosa que me siento de ti. Cada día me enseñas algo nuevo: con tu alegría, tu forma de ver el mundo y esa manera tan única de enfrentar la vida. Eres una bendición que llegó a iluminar mis días, y no hay nada que desee más que verte feliz. Quiero que sepas que siempre voy a estar aquí para ti —para apoyarte, escucharte, y acompañarte en cada paso del camino—. No importa cuántos años pasen, siempre serás mi niño, el motivo de mi sonrisa y mi mayor orgullo. Deseo que todos tus sueños se cumplan, que nunca dejes de creer en ti y que el mundo te vea tan especial como yo te veo. Que tengas un corazón fuerte, pero también tierno; que ames con bondad, que luches con valentía y que nunca olvides lo mucho que te ama tu mamá. Feliz cumpleaños, mi campeón. Sigue soñando, sigue creciendo, y sigue siendo tú: ese niño maravilloso que ilumina mi vida. Con todo mi amor, Mamá 💖
