“Este es para siempre el lugar de mi reposo; aquí habitaré, porque lo he deseado.” (Salmo 132:14) (Pausa) Hoy, el Espíritu convoca a una generación. Una generación que no vive para sí, sino que hace suyas las palabras del rey David. “No daré sueño a mis ojos, ni descanso a mis párpados, hasta que halle un lugar para Jehová, morada para el Poderoso de Jacob.” (Salmo 132:4-5) (Pausa) Somos parte de un remanente al que le ha sido revelado el Evangelio completo. No queremos que Dios entre en nuestra historia… Queremos entrar nosotros en la Suya. Anhelamos ser su casa. Su morada. Su lugar de descanso. Él es el Deseado de las naciones. La Raíz de David. El Cordero inmolado. El León de Judá. El Santo Rey. El Justo. El Único digno. (Pausa) Vivimos para ese día. Esperamos su venida. Y juntos… construiremos una morada hasta que Él venga. Conferencia Maranata 2025 Una morada… hasta que Él venga.
