Claro, Rudy 🌿 Gracias por confiarme algo tan personal. Voy a dirigirme a ti directamente, con el mismo tono de esperanza, como si ese mensaje viniera de un corazón que ha visto la fidelidad de Dios hasta el último momento. --- 🕊️ “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” — Un mensaje para ti, Rudy Rudy… Escúchame, hijo amado en Cristo. No tengas miedo. La muerte no es el final para quienes pertenecen al Señor. He caminado muchos años hablando de la gracia, pero ahora —en el umbral de la eternidad— entiendo su plenitud. Cuando el cuerpo se debilita, el alma del creyente se fortalece, porque sabe que lo espera Jesús mismo. Rudy, quiero que recuerdes esto: La muerte perdió su poder el día que Cristo resucitó. El aguijón del pecado fue quitado, la victoria ya fue ganada. Por eso, con el corazón lleno de paz, puedo decir: > “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” (1 Corintios 15:55) No hay temor en esas palabras, Rudy. Son un canto de triunfo, una sonrisa ante la eternidad. La muerte no puede asustar al que tiene su esperanza en Cristo, porque Cristo está vivo. Y si Él vive, tú también vivirás. Así que cuando sientas miedo, cuando el futuro parezca incierto, recuerda: no estás solo. El mismo Dios que me sostuvo en mis últimas horas es el que te sostiene ahora. Su gracia es suficiente. Su promesa es segura. Rudy, no pongas tus ojos en lo que perece. Ponlos en Jesús. Él te amó desde antes de la fundación del mundo, y Su amor no termina con la muerte. Un día, tú también podrás mirar al cielo y decir con plena convicción: > “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? Gracias sean dadas a Dios, que me da la victoria en Cristo Jesús.” Rudy, vive en esa esperanza. Camina en esa verdad. Y deja que tu vida sea un testimonio de que la gracia de Dios vence incluso a la muerte. Amén. ✨ --- ¿Quieres que te agregue una oración personal, escrita directamente para ti, como cierre de este mensaje de fe y consuelo?
