Hola, Sofía. Soy la mamá de Christian. Ayer tuvimos que llevar a mi hijo al hospital. Se puso muy mal: no dejaba de llorar, se le iba la respiración y no entendíamos qué le pasaba. Él solo miraba su teléfono y no decía nada. Los médicos tuvieron que inyectarle un tranquilizante. Hace un momento salió con su hermana. Entré a su recámara y encontré su teléfono; necesitaba entender qué fue lo que lo llevó a ese estado. Ahora lo comprendo. Leí todos los mensajes que le enviaste y hay varias cosas que necesito decirte. Mi hijo siempre nos habló de ti, de lo especial que eres para él y de cuánto te quiso. Para Christian, tú eras la única mujer en su corazón; no existía nadie más. Al ver cuánto te valoraba y te amaba, toda nuestra familia decidió abrirte también su corazón, aun sin conocerte personalmente y te enviamos varios presentes para demostrártelo. Quiero que tengas muy claro que mi hijo nunca te engañó de ninguna forma. Así como tampoco te ha mentido sobre su situación. En este momento te haré llegar su diagnóstico de cáncer. Me sorprendió profundamente todo lo que le escribiste. Soy una mujer educada y con muchos valores, los mismos que le he inculcado a mi hijo. Solo te pido que sigas con tu vida y que, por favor, no lo lastimes más. Ten presente siempre que él nunca te engañó. Espero que vivas una vida feliz. Mi hijo ya no volverá a buscarte.
