Nuestro protagonista un niño curioso, se detiene a ver la llegada de un circo al muelle y queda impresionado por sus artistas, especialmente por una niña rubia que más tarde descubrirá que se llama Miss Orquídea. Por llegar tarde a casa, su madre lo castiga sin cenar, aunque luego lo perdona. Esa noche sueña con el circo. Días después, su padre sorprende a la familia con entradas para el espectáculo. Abraham se emociona especialmente por el número “El vuelo de los cóndores”, protagonizado por la niña trapecista Miss Orquídea. Durante la función, ella realiza con éxito un peligroso acto, pero al repetirlo por pedido del público, cae y se hiere gravemente. El espectáculo se suspende y Miss Orquídea desaparece del desfile del circo, siendo representada solo por su caballo con un listón negro. Tiempo después, Abraham la ve enferma en una casa frente al mar. Durante días, la observa a lo lejos hasta que un día ya no está. Corre al muelle y logra despedirse de ella con la mirada. Su pañuelo ondeando al partir parece un ala rota, una paloma herida, dejando en Abraham una profunda tristeza y una experiencia inolvidable.
