Cuatro sospechosos fueron formalmente imputados por el delito de contrabando de exportación agravado en el marco de una investigación encabezada por el fiscal general Eduardo Villalba, titular de la Fiscalía de Distrito de Salta, tras un operativo desplegado en la frontera con Bolivia. La banda, según los investigadores, logró sacar del país más de 30 toneladas de aceite de soja a través de un sistema de mangueras conectadas desde la localidad salteña de Salvador Mazza hasta la ciudad boliviana de Pocitos. En el procedimiento, que se hizo el pasado viernes, uno de los imputados—señalado como jefe de la organización—abrió fuego contra un comandante de Gendarmería Nacional, provocándole heridas en un brazo. La imputación fue presentada durante una audiencia de formalización celebrada ante el juez federal de Garantías de Orán, Gustavo Montoya, donde se detallaron las maniobras investigadas desde enero de 2024. Según expuso la fiscal general adjunta Mariana Gamba Cremaschi, junto al auxiliar fiscal Jorge Viltes Monier, el cabecilla del grupo, identificado como F.S.G., fue acusado como autor mediato del delito de contrabando agravado, en concurso real con tentativa de homicidio doblemente agravado: por el uso de arma de fuego y por tratarse de un funcionario público en ejercicio de sus funciones. Los otros tres implicados—N.A.D., R.G.M. y A.C.M.—fueron imputados como coautores del delito de contrabando. Cómo era la maniobra De acuerdo a la hipótesis
