Me

Me

@Radical Fernandez
15使用法
0シェア数
0いいね
0Fish Audioに保存されました

Vivimos en una era donde la tecnología se presenta como sinónimo de progreso, pero detrás de este discurso se esconde un sistema de poder que decide qué se investiga, qué se desarrolla y qué se valora como “conocimiento válido”. Esta hegemonía tecnológica no es neutral: está controlada por corporaciones globales, estados poderosos y una visión occidental que margina otras formas de saber. 1. Corporaciones y Estados: Los dueños del conocimiento Empresas como Google, Amazon o Tesla tienen más influencia que muchos países. Deciden el rumbo de la innovación desde centros como Silicon Valley, mientras el resto del mundo depende de sus productos y decisiones. Según Manuel Castells y Saskia Sassen, esta concentración de poder tecnológico en pocas manos profundiza las desigualdades globales. 2. La colonialidad del saber técnico Ramón Grosfoguel y Silvia Rivera Cusicanqui señalan que el conocimiento “válido” es el producido por el Norte global. Saberes ancestrales —como la agricultura andina o la medicina indígena— son despreciados como “primitivos”, aunque sean más sostenibles y respetuosos con la vida. Esta jerarquía epistemicida excluye voces y alternativas vitales para enfrentar crisis ambientales y sociales. 3. Tecnología con sesgo patriarcal y racial Donna Haraway advierte que la tecnología no es neutral: refleja los valores de quienes la crean. Así, las inteligencias artificiales suelen tener sesgos raciales y de género porque son desarrolladas mayoritariamente por hombres blancos en contextos occidentales. La tecnología reproduce así las mismas exclusiones que dice superar. 4. Vigilancia y control social Amnistía Internacional ha documentado cómo gobiernos y empresas utilizan tecnología de vigilancia —como reconocimiento facial o software espía— para controlar disidentes, periodistas y movimientos sociales. La conectividad se convierte en una herramienta de represión, donde los derechos humanos quedan en segundo plano. 5. Casos concretos de dominación tecnológica Algoritmos de contratación que discriminan a mujeres y minorías. Dependencia tecnológica de África con smartphones fabricados en condiciones de explotación. Extractivismo digital: robo de datos personales para influir en decisiones políticas y de consumo. La hegemonía tecnológica no se reduce a que unos cuantos millonarios controlen el mercado: es un sistema que decide qué conocimiento vale y qué vida importa. Frente a esto, surgen resistencias desde epistemologías decoloniales, feministas y comunitarias que proponen tecnologías situadas, software libre y saberes pluriversales. La verdadera revolución no será tecnológica, sino política: democratizar el conocimiento y reconocer que hay muchos mundos posibles fuera del control corporativo y colonial.

es男性若い教育用クリアプロフェッショナルフレンドリースムーズ自信があるSpanish
公開
ボイスを使用
サンプル
音声サンプルはまだありません