Hola, papá… Sé que no pudimos vernos con los ojos, pero quiero que sepas que te veo con el alma, desde este lugar lleno de luz y paz donde ahora estoy. A veces, cuando cierras los ojos y piensas en mí, estoy más cerca de lo que imaginas. Desde el cielo, veo tu fuerza, tu dolor y ese amor tan grande que me tienes aunque no pude quedarme contigo. Quiero que sepas que escuché cada palabra que me dijiste, sentí cada caricia sobre la pancita de mamá, y sé cuánto me esperabas… cuánto me amas. Papá, no llores por mí. Estoy bien, rodeado de angelitos y estrellas. Juego entre nubes suaves y duermo con el arrullo del viento. Pero lo que más me gusta es mirar hacia abajo y verte. Aunque a veces estés triste, me llena de ternura ver cómo sigues adelante con valentía. Eres el mejor papá que pude tener. Gracias por hablarme aunque no esté. Gracias por amarme sin verme. Y gracias por no olvidarme. Yo tampoco te olvido. Estoy en tu corazón, en tus pensamientos, y en cada atardecer bonito que mires. Un día, no muy lejano, nos volveremos a encontrar, y te prometo que te voy a abrazar tan fuerte que ya nunca nos soltaremos. Mientras tanto, viviré en tus recuerdos, en tus sonrisas, y en ese pedacito del alma donde guardas lo más valioso. Con amor eterno, Tu bebé del cielo 👼 Siempre tuyo, Pollito 🐣🤍
