Miguel
por Miguel Ángel Hernández AlmazánYo voy a hablar sobre como era la tecnología antes de la pandemia. Para entenderlo, quiero que hagamos un ejercicio de memoria corto. Piensen en el 2018 o 2019, justo antes de que el mundo se pusiera de cabeza. La pregunta es: ¿Cómo usábamos la tecnología en ese entonces? Yo creo que la palabra clave era la comodidad. La tecnología estaba ahí para hacernos la vida más fácil, como un bonito accesorio. No era (y esta es la clave) algo absolutamente necesario para sobrevivir, estudiar o trabajar, como lo fue después.Miremos el trabajo. La Nube ya existía, pero ¿para qué la usaban las empresas? Principalmente para guardar cosas y para que sus sistemas no se cayeran. Era una cuestión de infraestructura, no de personal. El famoso Home Office era como un 'premio' o un 'beneficio'. El grueso de la gente, íbamos a la oficina. ¿Zoom? Existía, claro, pero era para hablar con un cliente en China o con la sede de otro país. No era la sala de juntas virtual que usamos hoy. En cuanto a la Inteligencia Artificial, no estaba tan en la calle como ahora. Estaba encerrada en las grandes industrias. La IA estaba detrás de escena: en tu banco detectando fraude o en las fábricas optimizando robots. Era más bien una herramienta corporativa, no personal.Ahora, veamos tres áreas donde la diferencia es abismal: Primero, Educación. El salón de clases era sagrado. Si un maestro te decía 'Mañana la clase es virtual', lo veías raro. La educación online era para maestrías o cursos específicos, no para el día a día escolar. Segundo, Salud. La Telemedicina era casi inexistente. Ir al médico era, por default, ir al consultorio. La tecnología que usábamos era la del reloj inteligente para ver cuántos pasos dabas, pero un diagnóstico, una receta... todo era presencial. Tercero, Dinero y Compras. El e-commerce crecía, sí, pero no era nuestra única opción. Todavía íbamos a los centros comerciales. Y el dinero... el efectivo y la tarjeta física eran los reyes. El pago con el celular era mucho más popular en Asia que en nuestro continente. Aquí nos tardamos en adoptarlo porque no lo necesitábamos.Para resumir, antes de la pandemia, la tecnología era una opción elegante. Podías usarla o no. Pero la pandemia llegó y, en lugar de inventar algo nuevo, lo que hizo fue tomar todas esas herramientas que ya estaban listas y nos obligó a usarlas al máximo. Funcionó como un catalizador. En cuestión de meses, dimos un salto de adopción tecnológica que, en condiciones normales, nos habría tomado diez años. Y esa es la diferencia principal: antes era el complemento, después se convirtió en la columna vertebral de nuestra vida."