Hoy no es un partido más. Hoy la historia del fútbol se detiene un instante para mirar de frente a dos de sus más grandes hijos.
Dos leyendas que no necesitan presentación. Dos nombres que se repitieron en cada cancha, en cada bar, en cada casa del mundo durante casi dos décadas. Y esta noche, en Toronto, el destino los vuelve a cruzar... para separarlos para siempre.
Porque cuando el árbitro pite el final, uno de estos gigantes colgará el sueño mundialista que persiguió toda su vida. Cristiano Ronaldo, con 41 años, ya lo dijo con la voz quebrada: este es, definitivamente, su último Mundial. Luka Modrić, con 40, todavía no lo confirma... pero todos sabemos que el reloj ya no perdona.
Compañeros en el Real Madrid, rivales esta noche. Cuatro Champions League ganadas juntos, diez Balones de Oro repartidos entre los dos, nueve Mundiales sumados entre ambos. Y ahora, un solo boleto a octavos... y una despedida que va a partir en dos el corazón de millones.
Los "bicho lovers" ya sienten el pecho apretado. Los "vatrenski" sueñan con un último baile de su capitán eterno.
¿Quién sigue escribiendo su leyenda? ¿Quién le dice adiós para siempre a la Copa del Mundo?
Hoy no se juega solo un pase a octavos. Hoy se juega un pedazo de la historia del fútbol.
Hoy, señores... hoy lloramos o reímos.