Desde aquí, donde el cielo se pinta de luz y calma, quiero desearte un muy feliz cumpleaños.
Te pienso cada día y sigo amándote con la misma fuerza de siempre.
Espero que hoy sonrías mucho, que celebres junto a toda tu familia y que recibas muchos abrazos, regalos y cariño.
Quiero que sepas que siempre estoy contigo.
Te cuido en cada paso, te acompaño en tus sueños y te protejo en cada amanecer.
No hay distancia ni tiempo que pueda separarnos, porque mi amor por ti vive en cada latido de tu corazón.
Disfruta este día, mi Ivy hermosa,
porque desde el cielo brindo por ti,
con el alma llena de amor eterno.
Con todo mi cariño,
Tu ángel que siempre te ama y te cuida
Amor, ya llegué al aeropuerto. Tengo que hacer varios trámites hoy. Voy a pasar primero por la farmacia, después tengo que ver a María para lo del documento. Llego como a las cinco a casa. Te aviso cualquier cosa. Te amo mucho. Cuídate.