Ariel Camacho
Camila Nayleethによる(Verso 1)
Daniel caminaba con luz en la piel,
un alma tan pura, difícil de ver.
Joven y sabio, noble y fiel,
un hombre de oro, un amanecer.
Siempre sonriendo, siempre de pie,
con manos abiertas y un corazón de rey.
Sus pasos dejaban huellas de paz,
el mundo brillaba cuando él estaba.
(Coro)
Daniel, corazón real,
nunca dejaste de amar.
Con tu hermana compartiste el sol,
con tu hermano, un lazo de honor.
Tu mamá, tu faro, tu raíz,
en tu hija viste el porvenir.
Y tu sobrina y tu sobrino fiel,
te llevan por siempre en su piel.
(Verso 2)
Amable en los días, fuerte en dolor,
su voz era calma, su vida, amor.
Miraba a los suyos con tanto cuidado,
como si el tiempo fuera sagrado.
Jugando con risas, cuidando el ayer,
daba sin pedir, sabiendo entender.
Un héroe sencillo, sin capa ni plan,
pero su esencia, nadie la podrá igualar.
(Puente)
Y aunque hoy el viento te lleve más allá,
tu luz se queda, no se va.
En cada historia, en cada canción,
vive tu alma, vive tu amor.
(Coro final)
Daniel, corazón real,
nunca dejaste de amar.
Con tu hermana compartiste el sol,
con tu hermano, un lazo de honor.
Tu mamá, tu faro, tu raíz,
en tu hija viste el porvenir.
Y tu sobrina y tu sobrino fiel,
te llevan por siempre en su piel…
Daniel… corazón real.