¿Qué desafíos enfrenta?
Esta actividad sufre muchas amenazas. Una de ellas es que ya no se vea genuina, pues tanta gente llega a visitarla, a veces sin cuidado, y eso cambia su esencia. También pasa que se vende mucho, y eso hace que se pierda su alma. Se deja de hacer como se hacía antes y ya no se vive como se vivía. Sin cuidado ni guía, su modo de vida se daña, y eso no se puede dejar pasar.
¿Qué se puede hacer?
Una opción es decir lo que esta actividad significa: su peso en la vida, su magia, su modo de hacer comunidad. Se debe sumar gente con ganas, con deseo de que se mantenga viva. Se puede apoyar a quienes cosechan, crean o hacen cosas con sus manos, ya que sin ellos nada existe. Se debe tener un sitio con paz, con sentido, con unión, donde cada quien sepa qué debe hacer y se eviten abusos. Con apoyo, cuidado y unión, esta actividad puede seguir viva, con su esencia, su historia y su gente.
Mira lo que está pasando con nuestras tradiciones. La gente joven ya no las practica. Y cada día se pierden más costumbres. Los mayores intentan mantenerlas vivas. Pero el mundo moderno las va borrando. Sin memoria cultural no hay futuro.