TEDESCO
Alejandro Castillo에 의해Bien, muy bien, gracias por la invitación
Claro que sí. Muchas veces las familias eligen una escuela solo por su “popularidad”, sin mirar lo que realmente ofrece. Eso provoca que algunas instituciones estén superpobladas, mientras que otras, que también tienen grandes proyectos, queden con pocos estudiantes. Lo importante es mirar qué orientación tiene la escuela, si de arte, de informática, lenguas, economía, ciencias sociales, ciencias naturales, qué proyectos desarrolla y cómo integran la tecnología al aula. Solo así se puede elegir con información y no con prejuicios. Cada institución tiene su riqueza, solo hay que descubrirla. Por ejemplo, están las escuelas con laboratorio de informática, donde los chicos van una o dos veces por semana. Asimismo, hay otras integran la tecnología dentro del aula, con computadoras portátiles o netbooks, que permiten que cada estudiante trabaje desde su lugar al igual que están las que usan las aulas digitales móviles, un carrito lleno de netbooks con proyector que va rotando por las aulas según la necesidad. Cada modalidad tiene sus ventajas y sus límites, pero lo importante es que todas buscan lo mismo, que los chicos aprendan mejor y se sientan motivados.
Ese ejemplo es clarísimo. La estigmatización hace que muchas familias se concentren en pocas escuelas, aunque estén saturadas, y se pierdan de conocer otras que tienen recursos y propuestas muy interesantes. Por eso siempre digo: no hay escuelas de primera o de segunda, hay escuelas con proyectos distintos. Y muchas veces esas que parecen “menos valoradas” son las que más espacios ofrecen para que los chicos desarrollen su entusiasmo, sobre todo en tecnología.
Exactamente. Hay que visitar, preguntar, conocer a los directivos y mirar los proyectos. Así cada hijo o hija puede encontrar la escuela que mejor lo acompañe, y no simplemente la que “todos dicen” que es la mejor.