Natalia
Natalia Bernal에 의해1964, Tunja, Colombia
Tunja siendo una ciudad central de colombia vivio de primera mano las consecuencias de la violencia bipartidista y política que marco un antes y un después en toda la nación.
Estas repercusiones también se vieron en la educación Tunjana dando inicio a nuevas leyes que aseguraron la calidad de esta, iniciando con financiamiento a diferentes instituciones educativas, La escuela normal superior de señoritas fue una de ellas, durante este año la escuela era dirigida por la señora Leonor Álvarez Pinzón quien dejó un legado significativo en la ciudad de Tunja, especialmente en el ámbito educativo.
Su sede estaba ubicada en el convento de San Francisco, en esta época se le imprimió a la formación un carácter dinámico; a sus aulas acudieron mujeres de los más recónditos lugares de Colombia con el firme propósito de prepararse como personas íntegras, mujeres portadoras de los más altos ideales y pedagogas de acendrada vocación. El deporte, las actividades artísticas, culturales y de proyección comunitaria, alcanzaron altos niveles.
Las alumnas internas disfrutaban pasar tiempo allí con sus amigas y vivieron momentos inolvidables como podemos observar a Elsa Doris Perilla Novoa (que posteriormente fue rectora de la institución) con su amiga; también paseaban por los pasillos con libros ya que dedicaban mayor parte de su tiempo estudiando
La escuela Normal de señoritas es una institución educativa que ha desempeñado un papel crucial en la formación de docentes y en la promoción de valores académicos y culturales
Su influencia se evidenció en su enfoque en la educación técnica y académica, y por su compromiso con la formación integral de sus estudiantes siendo una maestra estricta, responsable y visionaria fomento los proyectos pedagógicos, investigativos y culturales que buscan contribuir al desarrollo social y educativo de la comunidad
Finalmente en 1964 el colegio se traslada de la sede del convento san Francisco que fue dirigida por su excelencia la señorita Leonor al el lote destinado al nuevo edificio para el funcionamiento de la escuela, la escritura fue firmada por el gobernador de Boyacá, Octavio Rosseli. Este nuevo predio se dió para las futuras instalaciones que serían ocupadas por nuevas generaciones, donde se marcaría el inicio de un nuevo capítulo para la institución normalista femenina que posteriormente seria nombrada en honor a la señorita Leonor Alvarez recordando asi su legado que ha inspirado a generaciones de educadores y estudiantes a valorar la importancia de la educación como motor de cambio social. La escuela acogió su nombre en honor a sus aportes y aprendizajes, se convirtió en un símbolo de excelencia educativa y un pilar fundamental en la construcción de una sociedad más equitativa y educada. FIN