nichito
ANDRES FLORES에 의해La Revolución Mexicana fue una gran revolución social. Significó una trans-
formación profunda que dio tierra a los campesinos, mejores condiciones
laborales a las mujeres y hombres, garantizó la educación como un derecho so-
cial para toda la población mexicana, a través de una educación laica, obligato-
ria y gratuita. También, hizo que la nación recuperara la soberanía sobre sus
recursos naturales, incluida la minería y el petróleo, que estaban en manos de
empresas extranjeras. La revolución hizo que los sectores populares tomaran en
sus manos su propio destino. ¿Cómo fue posible eso?
El 20 de noviembre de 1910 estalló la Revolución Mexicana. Ese día, Fran-
cisco I. Madero había llamado al pueblo de México a rebelarse para acabar con el
largo gobierno de Porfirio Díaz. El llamado de Madero a la rebelión tuvo éxito y
se convirtió en una masiva revolución popular compuesta por decenas de miles
de campesinos, trabajadores, rancheros, indígenas, empleados, maestros, estu-
diantes, mujeres, jóvenes, hombres adultos de todas las edades, que, en apenas
seis meses, logró derrotar al gobierno de Díaz, quien tuvo que renunciar y salir
del país. ¿Por qué ocurrió la Revolución Mexicana? ¿Qué fue lo que permitió que
una masiva movilización popular acabara en tan poco tiempo con un gobierno
que parecía invencible y que ese mismo año había celebrado con bombo y plati-
llo ante el mundo el Centenario de la Independencia nacional? ¿Qué la originó?
¿Quiénes fueron sus participantes? ¿Cuáles fueron sus demandas?
Lo que comenzó el 20 de noviembre de 1910 fue una gran revolución social,
mayoritariamente campesina, en la que participaron también otros sectores
sociales. Esa revolución tuvo múltiples causas. En el campo, a la demanda de
tierra se sumaron muchas otras: pobreza, marginación, deterioro de las condi-
ciones de vida, desigualdad social, avance de las relaciones de mercado y moder-
nización productiva que alteraba el entorno natural y despojaba de su tierra a
las comunidades campesinas, así como rechazo a las autoridades que se habían
alejado de la gente y actuaban en su propio beneficio. Contó también el reclamo
ante la falta de libertades políticas y la represión, que se había agudizado contra
quienes se organizaban y movilizaban por mejorar sus condiciones de vida. Los
trabajadores de las ciudades se movilizaron en protesta por las condiciones in-
salubres en que laboraban, por los bajos salarios que recibían, por las largas jor nadas de trabajo, muchas veces de 10, 12 o 14 horas diarias, así como contra los
abusos e injusticias de sus patrones, contra los despidos, el desempleo y la carestía
de los productos. Las clases medias, por su parte, se movilizaron ante la falta de
oportunidades de trabajo, la ausencia de libertades políticas, en protesta ante la
represión y la injustica de un sistema social que favorecía sólo a un puñado de
familias. A estas causas se sumó la sensación generalizada de que no había jus-
ticia, de que la ley y las instituciones actuaban siempre en defensa de los pode-
rosos, por lo que el pueblo estaba siempre indefenso y sin esperanza de resolver
sus problemas y mejorar sus condiciones de vida.
Todas estas causas convergieron en noviembre de 1910 provocando un esta-
llido social volcánico. Éste ocurrió cuando las clases dominadas, los campesinos,
trabajadores y sectores medios se dieron cuenta de que se abría una oportunidad
para acabar con ese sistema social injusto. Y en efecto, con el llamado de Made-
ro a la insurrección se abrió una ventana para ponerle fin a un régimen que no
representaba a la mayoría de la sociedad, pues Madero, miembro de una de las
familias más ricas del país, había demostrado que México tenía que abrirse paso a
la democracia, que el sistema político porfirista, un sistema cerrado y excluyente,
en manos de unas cuantas familias, tenía que dar paso a que la sociedad eligiera
libremente a sus gobernantes.
Madero había sido candidato presidencial en las elecciones de 1910. Había
impulsado la creación del Partido Nacional Antirreeleccionista, el primer par-
tido político moderno en la historia de México en el siglo xx, construido sobre
principios democráticos, con un programa político que buscaba resolver los
principales problemas del país a través de la vía institucional. Había realizado
las primeras giras políticas modernas, recorriendo las principales ciudades del
país en las que su voz y su carisma entusiasmaron a las multitudes, creando
clubes políticos antirreeleccionistas que proliferaron a lo largo y ancho del país
aprestándose para la lucha electoral de 1910. La gira electoral de Madero era
cada vez más exitosa. El 14 de mayo se reunieron más de 25 000 personas en la
capital poblana, quienes hicieron suyo el lema maderista de “Sufragio efectivo y
no reelección” y aclamaron al joven líder opositor que desafiaba al viejo dictador.
Díaz se dio cuenta de que el movimiento antirreeleccionista de Madero se había
convertido en un serio desafío y decidió ponerle fin. Los líderes maderistas fueron
perseguidos y apresados. El propio Madero fue encerrado en la cárcel de San Luis
Potosí el 21 de junio de 1910. De ese modo, con Madero preso, Porfirio Díaz no
tuvo problemas para imponer su séptima reelección. Sin embargo, el Partido
Antirreeleccionista había documentado el fraude electoral. Recopilaron todas
las pruebas que mostraban que en muchas casillas no se había permitido el acceso a
los representantes de su partido, que muchas casillas no se habían instalado, que
en otras tantas se había presionado a los electores para votar en favor de Díaz y
que, en resumidas cuentas, en innumerables lugares la elección había sido una
farsa y se había realizado un fraude electoral. El Partido Antirreeleccionista pi-
dió al Congreso la anulación de las elecciones y presentó un largo memorial en
el que documentó una a una las violaciones a la ley electoral. A pesar de ello, el
Congreso, que calificaba la elección presidencial y estaba controlado por Díaz,