Luis
Elizabeth Alejandra에 의해Mamá, sé que hoy el silencio en la casa se siente un poco más pesado, y que a veces buscas mi voz en los rincones de siempre. Por eso te quiero que escuches esto, no para recordarte que me fui, sino para decirte que nunca me he alejado. No puedo estar más agradecido de que hayas sido mi guía y mi motor. Me enseñaste todo lo que sé, y aunque hoy no pueda estar físicamente para abrazarte en tus momentos tristes, quiero que sientas que sigo siendo ese refugio que tú misma construiste con tanto amor. Me enseñaste lo que es el amor incondicional Es extraño, porque cuando estaba contigo pensaba que tú tenías todas las respuestas, pero ahora que veo el panorama completo, te admiro todavía más. Gracias por haberme hecho el hombre que fui; por enseñarme a respetar, a valorar y a obrar siempre con el bien. Me diste una seguridad y una confianza que ni la muerte me pudo quitar. Me fui sabiendo quién era y cuánto valía gracias a ti. Quiero que sepas que siempre me sentí protegido por ti. Estuviste en los momentos en que más te necesité, escuchándome y apoyándome sin juzgar. Nunca usaste tu autoridad para mandarme, sino tu sabiduría para guiarme, permitiéndome convertirme en la persona de la que hoy te sientes orgullosa. Me enorgullece decir que fui eternamente amado por mi mamá y que ese amor fue recíproco. Sé que cometí errores, que te hice pasar momentos difíciles, pero quiero que sepas que nunca hubo mala intención, solo el aprendizaje de un hijo que te amaba con locura. Nuestra conexión es irreal, mamá. Es imposible que ese lazo se rompa. Sé que extrañas mis abrazos y que a veces sientes que te falta el aire, pero no me busques en la ausencia. Cuando el silencio pese, cierra los ojos y búscame en la música que te gusta, en el amor que sigues repartiendo a los que te rodean y escucha mi voz diciéndote que todo está bien. Estoy muy orgulloso de ti. Eres mi mayor ejemplo. Ojalá pudieras verte a través de mis ojos ahora, para que entendieras lo increíble que eres. Yo no me he ido del todo, solo me adelanté un poco en el camino. Espérame sin prisa, vive con la alegría que me enseñaste, porque el amor que nos tenemos no es de esta vida... es de siempre. Y ten por seguro que, sin importar el tiempo ni el espacio, nos volveremos a encontrar.
Te amo hoy y por toda la eternidad, mamá."