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Danna banana에 의해Hoy les hablo desde un lugar distinto, desde un silencio que ya no me pertenece y desde una paz que he encontrado más allá de la vida. No quiero que mis palabras sean de tristeza, sino de amor, porque ese es el legado que les dejo.
Les pido que no lloren por mi ausencia, sino que sonrían por todo lo que compartimos. Cada risa, cada abrazo y cada momento siguen vivos en ustedes, y mientras me recuerden con cariño, yo nunca me habré ido del todo.
Sean felices, por favor. No permitan que las preocupaciones o las diferencias los separen. La verdadera riqueza está en vivir en unidad, en sostenerse los unos a los otros, en cuidarse como yo siempre quise cuidarlos.
Cuando sientan que la vida pesa, recuérdense mutuamente que juntos son más fuertes. Cuando la duda los alcance, tómense de la mano y sigan caminando. Y cuando la alegría toque su puerta, celébranla unidos, porque esa será también mi alegría.
Yo estaré presente en cada recuerdo, en cada conversación donde pronuncien mi nombre, en cada gesto de ternura que se brinden. Mi voz ya no está, pero mi amor no conoce de despedidas.
Vivan, rían, abrácense. Esa será la forma más hermosa de honrarme.
Con todo mi amor eterno, Irma