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Sergio Daniel Gonzalez에 의해Koren: “El comenzó a cantar inmediatamente. Con eso, limpio el estómago de su acompañante. Cuanto este hubo vomitado toda la grasa y la carne, junto con el kwake, se salvó y no tuvo que morir. Entonces, ambos continuaron su viaje. El mismo día que encontraron la ballena, la gente de allí había colocado grandes trozos de carne y grasa en el agua del pantano, para que se conservaran para más adelante. Al cabo de cierto tiempo, uno de los hombres comenzó a retirar de allí trozos de carne. Quiso verificar su gusto. ¡Mostro ese pedazo a su vecino y le dijo “probablemente la grasa este bien ahora!” Coloco este trozo junto al fuego y dejo que se asara. Le gusto sobremanera. Por eso dijo a su vecino: “La grasa esta ahora justo a punto”. Aquel le pidió: “Dame un trozo, quiero probarlo primero.” El otro le respondió: “aquí tienes un pedazo!”, y se lo arrojo. Pero durante el tiempo transcurrido, el kwake contenido en esos pedazos de carne se había hecho más fuerte aun, y pronto mostro un enorme efecto. Este hombre no pudo atrapar con habilidad el trozo de carne que el otro le arrojo. El pedazo le dio exactamente en un ojo y tuvo el mismo efecto que una boleadora: su ojo reventó con gran estrepito y su contenido se escurrió. En los cuerpos de la demás gente, los trozos de grasa comidos también comenzaron a reventar y a hervir, más de uno quedo con el vientre desgarrado. Todas las personas que habían comido allí murieron ese mismo día; incluso el viejo Haseklaun y su familia estaba muerta. De pronto, todas las partes y trozos que la gente había consumido o almacenado en el agua de pantano se reunieron otra vez. Cada uno de los pedazos se ubicó exactamente en su sitio anterior. Todo el cuerpo de la ballena quedo reconstruido al poco tiempo, y volvió a estar tan completo como al principio. El enorme animal devoro a continuación al viejo Haseklaun, a su mujer y a su bonita hija, la amada del muchacho, y después la ballena se deslizo lentamente playa abajo y nado mar afuera. La ballena regreso rápidamente hasta donde Elankajyink tenía su campamento. Cuando este vio a la ballena, se acercó a la playa. La ballena pronto estuvo cerca y comenzó a regurgitar, y vomito a esas tres personas: al viejo Haseklaun, a su esposa y a su bonita hija.