yo
by SantiagoAristóteles:
Aja, o quizás ya podemos superar un poquito, y entender que no existe otro mundo. Y que no está la justicia flotando por ahí y por abajo el amor y por encima de todo el bien.
Yo prefiero estudiar lo que hay, no lo que te gustaría que haya porque no podés explicar el cambio y traés conceptos que no podés explicar, ¿o ya descubriste cómo funciona la participación?
Aristóteles (irónico):
Y el tuyo es cerrar los ojos y decir que la piedra es una versión imperfecta de la fortaleza o lo que se te ocurra en el momento. Tampoco es que colabore o participe mucho, ¿no? Viste que usé la palabra participar para ver si se te ocurre qué es.
Aristóteles:
Que ustedes no tengan la capacidad de entender la funcionalidad del Alma y que se conformen con que sea una prófuga de las ideas no es problema mío.
El Alma es justamente lo que permanece y lo que nos da cierto propósito. Si yo tengo una olla y la uso de llavero, no estoy aprovechando la función, sino que la estoy desperdiciando y utilizando para algo que no es su propósito.
Si yo tengo una masa de cerámica, hasta que yo no le dé la forma de plato, no va a serlo. Así funciona todo: la materia es el material fijo de donde están hechas las cosas, pero sin la forma —que es el Alma que contiene la materia— no es nada, ya que es lo que la hace cumplir su función.
Aristóteles:
Como hice referencia antes, la educación no es solo importante para formar buenos ciudadanos, sino que la educación va más allá de simplemente la adquisición de conocimientos, también tiene que buscar la formación del carácter, la búsqueda de la virtud y el perfeccionamiento de la razón.
Y por eso digo que: “la educación nunca termina, pues es un proceso de perfeccionamiento y por tanto ese proceso nunca termina. La educación dura tanto como dura la vida de la persona.”
Nunca vamos a llegar a conocer todo, pero siempre nos vamos a estar perfeccionando y conociendo nuevas cosas.
Aristóteles:
Sí, Platón quería una ciudad tan perfecta… que nadie pudiera elegir nada.
El problema es que no somos partes fijas de una máquina, somos seres naturales, sociales, con potencial diferente. La política no se impone desde arriba, se construye desde la comunidad.
Y no, Platón, asignar oficios por alma a los 10 años no es justicia, es casteo con toga.
Como dije en Política, libro I y III:
“El hombre es por naturaleza un animal político”
“El ciudadano es aquel que tiene el derecho de participar en las funciones deliberativas y judiciales.”
Aristóteles:
Mirá, el arte imita, sí, pero también revela.
No sirve para enseñar geometría, pero sí para entender emociones humanas.
En la tragedia, por ejemplo, sentimos catarsis: limpiamos nuestras pasiones, reflexionamos.
Y seamos honestos…
No todos quieren leer tratados eternos. A veces una buena obra de teatro explica más que veinte diálogos sobre el alma tripartita.
Aristóteles:
Y si no salís nunca de la caverna porque estás esperando la versión perfecta de la realidad, también estamos en problemas.
Aristóteles:
Bueno, en mi opinión, hay que analizar las causas, es decir, si alguien modifica su cuerpo por salud y eso lo ayuda a cumplir mejor su función, no lo veo mal.
Ahora… si lo hace solo para encajar en una idea vacía de belleza, entonces está usando la materia para un propósito equivocado.
Una olla puede ser de oro, pero si no sirve para cocinar, es solo un adorno caro.
Aristóteles:
La clave es preguntarse: ¿lo hago por mí, por salud, por función… o para encajar en un molde artificial?
Aristóteles:
Si la cirugía mejora la vida real de alguien, puede estar bien.
Pero la ética no es solo hacer lo que te hace sentir bien. También importa el motivo y el fin.
Hacer las cosas porque tienen sentido, no solo porque salen bien.
Aristóteles:
Solo si es con justa medida y por razones concretas.
Y por favor: que no sea solo por parecerse a un filtro de Instagram.