Voz Cálida Masculina
Ana Line García PérezによるUna voz masculina cálida y relajada, ideal ¿Te imaginas una escuela donde los estudiantes utilicen la tecnología no solo para buscar información, sino para resolver problemas reales de su comunidad?
Hace algunos meses, durante una visita a una de las telesecundarias de nuestra zona escolar, observé una escena que me hizo reflexionar profundamente. En un salón, algunos estudiantes trabajaban llenando cuestionarios impresos. En otro espacio, un grupo de jóvenes utilizaba sus teléfonos para investigar, intercambiar ideas y buscar soluciones a un problema de su comunidad.
Mientras observaba ambas situaciones, una pregunta comenzó a rondar mi mente:
Si nuestros estudiantes viven en un mundo cada vez más digital, ¿por qué muchas veces seguimos aprendiendo como si ese mundo no existiera?
Esa pregunta no solo me hizo reflexionar; también me impulsó a buscar alternativas para transformar la manera en que aprendemos y enseñamos en nuestras escuelas.
Hola, soy Joel Bautista Contreras, asesor técnico pedagógico de la Zona Escolar 014 de telesecundarias estatales.
Me da mucho gusto compartir contigo este espacio para platicar sobre una propuesta que nace de la experiencia, de la observación y, sobre todo, del convencimiento de que la creatividad y la innovación pueden convertirse en grandes aliadas para fortalecer los aprendizajes de nuestras y nuestros estudiantes.
Quienes trabajamos en educación sabemos que diariamente enfrentamos desafíos importantes. A veces la conectividad no es la mejor, en ocasiones los recursos son limitados y muchas veces sentimos que los cambios tecnológicos avanzan más rápido de lo que podemos adaptarnos.
Sin embargo, también he aprendido algo muy valioso: las limitaciones no siempre son obstáculos. Muchas veces son el punto de partida para encontrar nuevas oportunidades.
Fue precisamente de esa reflexión que nació el proyecto denominado “Transformación Creativa del Ecosistema de Aprendizaje en la Zona Escolar 014 de Telesecundarias Estatales”.
El objetivo es transformar el ecosistema digital de aprendizaje mediante la aplicación de la técnica SCAMPER para fortalecer la creatividad, la innovación y las competencias digitales de docentes y estudiantes.
Y quizá alguien que nos escucha se pregunte:
¿Qué es SCAMPER?
Bueno, SCAMPER es una técnica que nos ayuda a pensar de manera diferente. Nos invita a cuestionar lo que hacemos todos los días para descubrir nuevas posibilidades de mejora.
Sus siete acciones son: sustituir, combinar, adaptar, modificar, proponer nuevos usos, eliminar y reorganizar.
Aunque parezcan palabras sencillas, cada una representa una oportunidad para innovar.
Por ejemplo, cuando hablamos de sustituir, no me refiero solamente a cambiar una herramienta por otra.
Me refiero a sustituir prácticas que ya no están generando los resultados que esperamos.
¿Por qué no pasar de actividades repetitivas y cuestionarios impresos a proyectos digitales, infografías, videos o podcasts elaborados por nuestros estudiantes?
¿Por qué no aprovechar plataformas educativas que permitan ampliar las oportunidades de aprendizaje más allá del horario escolar?
La segunda parte de la propuesta consiste en combinar y adaptar.
Aquí buscamos unir la experiencia y el conocimiento de nuestros docentes con herramientas digitales emergentes, metodologías activas e incluso recursos de inteligencia artificial educativa.
Estoy convencido de que nuestros maestros poseen una enorme riqueza profesional. Lo que necesitamos es generar espacios de formación y acompañamiento que les permitan aprovechar nuevas herramientas sin perder su esencia pedagógica.
Por eso esta propuesta contempla trayectos formativos, mentorías y comunidades profesionales de aprendizaje donde los docentes puedan compartir experiencias, aprender unos de otros y construir soluciones de manera colaborativa.
Después viene una de las partes que más me entusiasman: modificar y proponer nuevos usos.
Porque la tecnología cobra sentido cuando ayuda a resolver problemas reales.
Imagino estudiantes investigando temas relacionados con el cuidado del agua, la conservación ambiental, la cultura de paz o la salud comunitaria.
Imagino jóvenes creando podcasts, videos documentales, campañas digitales, blogs escolares e infografías para compartir soluciones con sus comunidades.
Cuando eso sucede, la tecnología deja de ser solamente una herramienta y se convierte en un medio para transformar la realidad.
Finalmente, la propuesta plantea eliminar y reorganizar algunos procesos que actualmente dificultan el seguimiento educativo.
Muchas veces contamos con información dispersa o con registros que no nos permiten tomar decisiones oportunas.
Por ello propongo avanzar hacia un sistema de monitoreo y seguimiento que nos ayude a identificar necesidades, reducir brechas digitales y fortalecer la toma de decisiones basada en evidencias.
Ahora bien, más allá de las estrategias, plataformas o herramientas tecnológicas, este proyecto tiene un propósito mucho más profundo.
Busca fortalecer una cultura de innovación.
Una cultura donde docentes y estudiantes se atrevan a experimentar, a crear, a colaborar y a buscar soluciones nuevas para los retos que enfrentan cada día.
Los beneficios que esperamos son muy importantes.
Queremos estudiantes más participativos, creativos y capaces de utilizar la tecnología para aprender y resolver problemas.
Queremos docentes con mayores competencias digitales y con más herramientas para enriquecer sus prácticas de enseñanza.
Queremos escuelas que trabajen de manera colaborativa, compartan experiencias exitosas y construyan proyectos con impacto en sus comunidades.
Y queremos una Zona Escolar 014 que se convierta en un referente de innovación educativa y transformación digital.
Pero si algo me ha enseñado mi experiencia como asesor técnico pedagógico, es que la innovación no comienza cuando llega una computadora nueva, una plataforma o una aplicación.
La innovación comienza cuando alguien se atreve a hacer una pregunta diferente.
Cuando dejamos de pensar en lo que nos falta y comenzamos a descubrir todo lo que podemos construir con lo que ya tenemos.
Por eso quiero terminar con la misma pregunta que dio origen a esta propuesta.
Si nuestros estudiantes viven en un mundo cada vez más digital, ¿qué estamos haciendo hoy para prepararlos para ese mundo?
Te invito a reflexionar sobre ello.
Soy Joel Bautista Contreras y agradezco mucho que me hayas acompañado en este espacio.
Hasta la próxima.para conversaciones diarias y mensajes personales con un tono amigable.