Nino
Benigno Gallardo에 의해Descanso
Para que tus fuertes pisadas reposen
en la ligereza de la almohada bajo tus pies,
en una pequeña bruma de silenciosas palabras.
Sofoca el cansancio al son de la quietud,
que la claridad vuelva a brillar con colores sublimes,
la suave luz penetre tus emociones mientras recobras
la fortaleza de comenzar de nuevo.
Es un elixir de bien estar, que te impulsa a expresar:
¡Qué bien se está aquí!... Mientras interiormente
sientes como recorre el agua cual río lleva salmones.
La brisa que toca tus mejillas da signos de lozanosa energía
corporal y animosa vitalidad.
El movimiento inherente a tu alma y tu cuerpo sin dualidades,
connatural a su belleza, no se deja atrapar por ambigüedades,
sino que va más allá del destino;
Su movimiento, su altura, su corpulencia, su sutileza, su ternura,
su presencia precisa no un estado mental, aunque jovial;
jocosa ironía humorística.
Entre sonrisas que escapan al entendimiento,
de lo conmovedor y sensible.
Es un volar sobre pantanos sin temor a caerse en ellos,
superando la adversidad, impulsando la auténtica belleza
que escapa a la suspicariedad.
Es todo lo contrario: es tener la confianza,
el sobrevenir de tu propia historia,
edificada sobre comorú, sobre ipé y teca,
además de roble firme y macizo.
Aunque expresiones que van más allá de los susceptible
que hunden sus raíces en lo genuino y legítimo,
en el origen sobre una base cuya genética desarrolla su vitalidad
con la sabia inercia de la existencia
y la vigorosidad de su robusta conciencia
que hasta la delicada mariposa se posa sobre su ausencia …