Diana
بواسطة Diana MacíasLuna azul MI ÚLTIMA NOCHE
Hola, mi nombre es Alex tengo tan solo 17 años y quiero contarles mi vida. Mi historia es algo que les ayudará a pensar mejor las cosas y Quiero compartirla con ustedes, esperando que pueda inspirarlos a valorar cada momento. Me sentía vivo en un mundo que parecía lleno de posibilidades. Mis días se fundían en una mezcla de clases, amigos y aventuras. En casa, la relación con mis padres era cálida y amorosa. Mi familia siempre estuvo allí para mí, apoyándome en cada paso. Un día por curiosidad y por querer ser la onda en la escuela, le pedí a mi madre el auto, con el propósito de llegar a la escuela con alta velocidad para que las chicas llegarán a mi Solas , mi madre con mucha desconfianza finalmente logré convencerla y me concedió el permiso de llevármelo, después de esto es donde inicia mi tragedia.
Si soy Alex y me encanta la velocidad por eso mientras conducía por la carretera con alta velocidad, mi vida cambió para siempre. Un accidente terrible ocurrió, y mi coche se estrelló . Recuerdo el sonido del impacto y el dolor que sentí en mi cuerpo. Sabía que algo estaba mal, pero no podía imaginar lo peor, pero ahí estaba yo tirado sin poder moverme sin poder gritar, sentía como la sangre corría por mi cuerpo como algunos de los vidrios del auto quedaron enterrados en mi cuerpo, en ese momento sentía que mi vida se estaba paralizando, pero ahí estaba el acto de mis consecuencias, solo escuchaba las sirenas de las patrullas y muy lejos se escuchaba la ambulancia.
Después del accidente, pasé semanas en el hospital, luchando por mi vida, teniendo la esperanza de algún día poder seguir con mi vida normal. Mis padres y amigos estuvieron a mi lado en todo momento, orando por mi recuperación. Pero a medida que pasaban los días, me di cuenta de que mi cuerpo no respondía como antes. Solo recuerdo los sonidos de todos esos aparatos que controlaban mi cuerpo para poder sobrevivir. Los médicos me dijeron que había sufrido una lesión irreversible en la columna vertebral, y que mis órganos ya no respondían sin los aparatos, no podría recuperarme nunca. En ese momento, sentí una tristeza profunda. Sabía que mi vida nunca volvería a ser la misma. Pero también sabía que tenía que encontrar la fuerza para seguir adelante, por mí y por mi familia. Quería que supieran que los amaba, y que siempre los recordaría, Me dolía saber que nunca valore todo lo que tuve. A medida que mi condición empeoraba, supe que mi tiempo se estaba acabando. Me sentí desesperado, sentía que la muerte estaba llegando por mi y yo aún no estaba listos para morir. El pasado 17 de marzo sentí como mi cuerpo se comenzó a paralizar, lo último que escuchaba eran el sonido de mi muerte pero en el fondo llantos de mi madre y de mis hermanos . Mi familia estuvo a mi lado hasta el final y les agradeceré eternamente por su amor y apoyo, pero yo sabía perfectamente que no quería irme, mi mente solo decía ¡Como es posible estoy dejando a mis padres solos con este gran dolor¡. Finalmente se llegó ese día, donde me preparo con mi mejor traje y listos para llegar a casa, me sentía asfixiado no me gustaba estar encerrado en ese cajón, solo me preguntaba ¿ por qué A mi?, pero yo mismo sabía la respuesta a esa pregunta. Si aquí estoy yo, llegando a mi casa viendo como mi familia, mis amigos, la gente que me estimaba llegaban con flores para adornar el lugar, pero como es posible que yo les haya dejado este vacío, este gran dolor, recuerdo como todos lloraban y rezaban por mi muerte. Al final se llegó el día. Ese día al cual uniera deseado nunca haber llegado, por qué le tengo miedo a la soledad, si ahí estoy yo apunto de ser sepultado. Aún recuerdo el sonido de las bandas tocando, el llanto de mi madre, de mis hermanos, pero sabía que no estaba listo para partir de este mundo.
Pues si se llegó la hora 12:30 del día el sol soleado y yo apunto de meterme en la oscuridad, cerraron mi cajón y comencé a gritar ¡ MAMÁ! ¡MAMÁ! ¡ESTOY AQUÍ! ¡ COMO ES POSIBLE TENGO TAN SOLO 17 AÑOS! Pero nadie me escucho, este era el acto de mis consecuencias, comencé a sentir desesperación al momento que sentía que me tiran tierra encima, no podía parar de gritar ¡SAQUENME DE AQUÍ! pero nuevamente nadie me escuchaba, si termino el sepulcro, todos se fueron solo era mi alma, mi cuerpo y la oscuridad. El miedo aumentaba por qué temía que me olvidarán, no estaba listos para morir pero esa fue mi consecuencia por creer que la vida es fácil siendo un adolescente. Creyendo que todo lo podía controlar, por mi irresponsabilidad perdí la vida, les dejé un gran dolor a mi familia y amigos, un dolor incurable y lo último que yo deseaba era poder haberme despedido de mi madre, ella no merecía esto, fui un hijo desagradecido, no valore lo que tenía y ahora me encuentro solo y encerrado en este dichoso cajón, sepultado.
Mi último pensamiento fue de gratitud por la vida que había vivido, y de amor por mi familia. Aunque ya no estoy aquí, mi legado vive en las personas que amo. Inspiro a vivir sus propias vidas con pasión y amor, valorando cada momento y cada persona que forma parte de su vida. La vida es breve y preciosa, y debemos aprovechar cada instante. Por eso tu que me estás escuchando aprovecha cada instante y no pienses que la vida de adolescentes es hacer lo que quieras, valora y vive siempre feliz con responsabilidad, mi último deseo es que mi familia algún día me perdonen por el gran dolor que les cause y que vivirá con ellos para siempre, ahora mi vida y yo somos un solo RECUERDO un RECUERDO para aquellas personas que estuvieron conmigo pero ese recuerdo tarde que temprano a todos se les va olvidar. Mi madre un llora por mi y se que a ella ALEX jamás, Se le va olvidar siempre vive con ella pero el sentimiento de culpa no la deja deseo que encuentre la paz y aún que mi alma no la tenga siempre viviré para ella como un RECUERDO.